Elena se tambaleó, pero no por sentirse débil sino de la rabia.
-¿Quién te dio derecho a llevarte lo que es mío? –gritó- esos papeles…
-No pueden ser firmados aún- Leon habló de forma recta- Ya habíamos hablado de esto. Que usted esperaría a que pasara el plazo para que el Ceo pudiera recuperar su memoria.
Una mueca exasperada apareció en el rostro de la mujer.
-¿Esperar a que lo ayude? No creo que él tenga problemas con eso. Bien que puede ir con su amante o con quien quiera llevarse a la cama