Elena apretaba los labios intentando contener sus gemidos, aunque esto no parecía que le gustase a su esposo. Dorian tenía sus brazos hacia arriba contra la pared agarrando sus muñecas fácilmente con su mano grande, mientras la otra apretaba su cintura. La cadera de él se estrellaba contra la de ella con cada embestida creando un obsceno sonido húmedo.
-Aprieta un poco más las piernas Elena- él se inclinó y le comenzó contra el oído.
La mujer negó con la cabeza sin tener fuerza para eso. El mie