Las manos de Elena temblaban mientras pasaba la esponja por la espalda ancha y musculosa de Dorian. Sus mejillas estaban sonrojadas y no podía decir si era debido al agua caliente o a la vergüenza. Estaba completamente desnuda con él, dentro de la ducha. Nunca se habían bañado juntos en todo lo que llevaban de matrimonio
-Elena- escuchó la voz de él que la llamaba por encima de su hombro y se giró para estar frente a ella.
La mujer había retraído sus brazos hacia su pecho para cubrirlos, pero s