Una de las manos de Elena apretaba la almohada mientras la otra cubría su boca conteniendo los vergonzosos gemidos que salían. Ligeras lágrimas rodaban por el borde de sus ojos sintiendo como la boca de su esposo devoraba sus pechos sin mesura. Era su primera vez siendo tocada de esa forma por lo que no estaba acostumbrada y se sentía realmente abrumada. Había una sensación caliente en su vientre que amenazaba con descender y la estaba volviendo loca.
Sintió la mano de Dorian bajar por su vient