Polos opuestos.
Judith dejó escapar una risita, ya que hacer los quehaceres del hogar para ella era algo bastante simple y de lo que disfrutaba muchísimo, porque a pesar de ser una chica que se crio teniendo a su servicio muchos empleados que siempre estuvieron a su disposición. Nunca se comportó como alguna chica de alta alcurnia que no son capaces de hacer sus propias labores, sino que se enfocó en aprender de ellos y los ayudaba a realizar sus trabajos a escondidas de su padre. Puesto que su padre le dedica