54 Sam
No me habían permitido verla en estas dos semanas sin importar nada, simplemente decían que las visitas a terapia intensiva eran prohibidas, pero no me comía del todo el cuento, quería terminar lo que había empezado, pero esta perra sigue viva y no me puedo permitir caer preso por un simple error.
Cada respiración es una enfrenta para mí, no la dejaré vivir para que este revolcándose como una golfa con mi maldito padre.
—¿Dónde mierdas esta Gabrielle? —pregunte en cuanto llegué a Rick, m