89. Cielo despejado
89 Jenni
Camino por el césped fresco hasta llegar al cura bajo la gran carpa blanca, el cielo estaba despejado sin una nube, el sol brillaba en todo lo alto y las aves cantaban una melodía bastante bonita, no sé bien porque venía, pero me puse un conjunto del color de la obsidiana que se amoldaba a mis curvas y también era discreto y cómodo, logré llegar sin desmayarme a la parte delantera de las sillas y me senté tratando de soportar esto.
—¿Esperamos a alguien más? —pregunta el padre viéndom