Mundo de ficçãoIniciar sessão.
10 minutos más tarde, nos encontrábamos frente a la casa de Melisa.Yo ingresé, nos invitó a cenar juntos. Habíamos estado un día entero sin Emma. En parte yo también le echo de menos. Era muy especial para mí esa niña.De alguna manera, había sentido una conexión única con ella.—Iré a cambiar a Emma —comentó Briana, y Melisa la acompañó.Yo estaba curioseando un poco los cuadros familiares. Los típicos adornitos que muchos coleccionan. Yo od






