Lo aplastaré.
Pasaron tres días y Peter aunque de manera algo lenta iba recuperándose. Anna se mantuvo en el hospital todo el tiempo negada a regresar a casa y dejarlo solo. Ese día Josefina salió de viaje para ir a ver a su hijo, estaba muy preocupada por su salud, así que estaban esperando por ella.
—En un rato mi chofer vendrá por ti para llevarte a casa. —Peter se empieza a preocupar por Anna, pues tiene mucha responsabilidades y ya comienza a tener bolsas debajo de sus ojos.
—No me quiero separar de ti,