Aunque Nelson intentó sacar a Anna, ella con su talento estaba asegurada y los papeles se le cambiaron, dejándolo fuera del evento. Las chicas se acercaron algo nerviosas por todo el alboroto que se había formado, pero muy pronto se tranquilizaron con la noticia que tenía Anna para darle.
—¡Seguimos dentro! —gritos de felicidad.
—Ese hombre no piensa parar.
—Es como una serpiente, respira solo veneno. —expresa Alessandro.
—Ese hombre no es nada importante para darle nuestro tiempo. Estas hermos