Llega el siguiente día, y con el la triste despedida. Anna se había encariñado mucho con Josefina y ella junto al pequeño Adriel pasaban mucho tiempo en su compañía. Aunque Laura no se marchó se mantenía un poco alejada para no molestar con su presencia.
—Los voy a extrañar bastante, pues me acostumbré mucho a su presencia en este lugar. —se despide Josefina con el pequeño corriendo y haciendo círculos alrededor de ellas.
—Nos puede visitar cuando lo desees madre, también la estaremos visitando