25. Desastre
Las calamidades no llegan solas, las mejores batallas son dadas a los que deben aprender lecciones.
Días después...
Algunas veces Sam, luego de llegar del trabajo y recoger a Florence, quería un minuto, así que llego directo a la cama y se tiró, la fuerza hizo que la cama diera un respingo.
Sería solo un instante, no tuvo el lujo de gozar de la sensación de confort por la suavidad de la cama, cuando Florence empezó a llamarla.
—¡Mami, mami! Agua, agua —Sam giro la cabeza y respiro hondo.
—Mi ci