26. Tentada
Y si vas a ser mala, sé la más mala, nada a medias...
La señora Felman descansaría de la energía y vitalidad de Florence, porque claro que era un remolino, así la tenía clasificada su madre.
Trataba de que no saliera de la habitación mientras el señor Koch estuviera en casa, y todo debido al miedo y aprehensión que sentía con respecto a que terminara quitándole a su niña.
A veces no lo podía evitar, porque cuando menos lo esperaba esos dos se encontraban y platicaban, recordándole quizá lo much