Algo debía de estar mal con ella, porque en vez de disfrutar como lo hacia, debia de asustarse por la intensidad y la rudeza con la que Gregory la poseía, sin embargo estaba disfrutando, ansiando saber si el podria llevarla aún más lejos de lo que ya la había llevado la vez anterior
— ¡Dímelo! ¡Necesito saber! ¿Quién es él? — Gregory podía notar como ella volvía a estar en ese punto de quiebre. El mismo Gregory también se encontraba entre los límites de su propio placer, peor aún de sus labios