27. Profesor Brennan
Por un lado, Arlene estaba indignada al darse cuenta de que su amiga la había engañado y, por otro lado, divertida por ver la vergüenza que estaba pasando. Pero ahora era momento de que ella misma se hiciera cargo de sus propios problemas, así que volvió a entrar en el edificio para dirigirse al despacho del profesor.
— Profesor Brennan — golpeó la puerta con los nudillos hasta que se le indicó que entrara, abrió la puerta para pasar cerrando a su espalda, fijando la mirada en la de él mientras