Giancarlo y Donato, junto a los hombres de Bonelli, habían incendiado todo el lugar, en donde residía Salvatore, por lo que luego del enfrentamiento, siguieron el curso que Tony había seguido colina abajo, al descender por la carretera de la montaña, notaron el BMW saliendo del bosque.
— ¡Giancarlo, detente!—Donato le indica que frene.
Todos bajan de sus vehículos apuntando, y al darse cuenta de que se trata de Tony bajan enseguida las armas.
—Es el jefe, no hay de qué preocuparse—Comenta Gianc