Giancarlo se encontraba oculto luego de presenciar el asesinato de los sujetos, Bonelli y Collins habían tomado los cuerpos, los movían hasta la parte trasera de la camioneta, su rutina de sigilo estaba funcionando, pero el peligro seguía latente, ya que no había abandonado el lugar. La misión estaba cumplida, y los documentos que Bonelli ocultaba en su habitación estaban en su poder , para poder inculparlo ahora y así poder borrarlo para siempre de sus vidas y poder comprar su libertad.
—Eres