“…”
La ciudad se ha vuelto un sitio inseguro, mantenerse bajo cacería no es sencillo, Tony sigue tras la pista de ambos y Giancarlo se volvió el protector de Rosseti, al llegar a una casa segura en las afueras de la ciudad, le proporciono a Abi alimento, ropa cómoda y una ducha con agua caliente, debido a que se encontraba muy sucia.
— ¿Se encuentra bien?—Giancarlo la mira salir del baño.
—Sí, Sí, es solo que… No comprendo nada de esto, ¿Por qué me ayudas?
—Abi, estuve presente en cualquier can