—Señorita Rosseti ¡vamos, deprisa! debemos escapar de aquí lo más pronto posible ¡El lugar está incendiándose!—Marcelo comenta mientras corren por los pasillos—Debemos subir, existe una puerta arriba que conduce hasta donde Salvatore guarda sus autos
—Diablos, realmente estoy aterrada Marcelo, no sé si sea correcto esto, Tony me perseguirá, de eso estoy segura—Abi comenta.
—No se preocupe señorita, yo voy a protegerla cueste lo que cueste—Marcelo le sonríe mientras comenta.
Donato y Giancarlo l