El estado de ansiedad que Tony trataba de ocultar, se mantenía vigente, pero muy discreto, literalmente sentía que estaba siendo emboscado disimuladamente, y todos sus sentidos gritaban que le disparara en la cara a Collins y saliera huyendo con el coche. Por otra parte, su lado humano pedía que confiara a ver qué era lo que tanto insistía este sujeto que viera.
—Estamos cerca Tony —comenta Collins, su comportamiento es distinto, ya no muestra esa mirada con un toque de alegría, sino más bien a