Capítulo 26. La princesa en apuros
Los reyes, soldados, sirvientes e invitados vieron con impotencia cómo se llevaron a Mara y Rubí hacia las afueras del palacio. La duquesa Sonia y el capitán Oro se abrazaron, mientras que los piratas celebraban su pequeña victoria.
La mujer miró por última vez a Brida y, con una sonrisa maliciosa, le exigió:
— Entrégame cincuenta lotes de oro y diamantes y liberaré a las chicas. Firma tu renuncia al trono y dejaré de atacar el reino. Tienes una semana para prepararlo todo, si no quieres ver el