Capítulo 30. La guerra de los piratas
Los piratas activaron sus cañones, dispuestos a disparar. Mientras, el rey Zuberi se arrojó al mar e intentó nadar hacia el bote de sus compañeros. Pero debido al peso de su armadura, comenzó a sacársela para evitar hundirse en lo profundo. Por suerte, lord Aries tenía una cuerda a su disposición, la cual la lanzó directo a él para que la tomara y pudiera retornar al bote sin tener que sortear las olas.
La duquesa Sonia, al ver esto, ordenó a uno de los piratas:
— ¡Dispara hacia esas personas!