Mario volteó a ver al hombre, no tenía idea que era lo que pasaba.
—¿Qué pasa Mondraco? —Recibió un fuerte golpe en la cara como respuesta.
—¿Qué demonios te pasa, como te atreves?
Soy tu jefe, esto puede traerte serias consecuencias.
—¿Cómo me atrevo? ¿Cómo te atreves tú a burlarte de esta manera de todo el gremio? El consejo sabrá ahora mismo de la burla de que fuimos objeto por parte tuya y de Enrico.
—¿De qué demonios estás hablando? —Mario intentaba mantener la compostura y no demostrar s