—Poco después de que según usted murió, nos enteramos de que los resorts y casinos pasaron a ser propiedad de la madre de sus hijos, más no así los bares, imagino que usted no los incluyo en el testamento.
—Eso es extraño, continúa.
—Quizás no quería que la señora se viera inmiscuida en este tipo de negocios, el caso que un día se presentó aquí su primo Lucas diciendo que el dueño le había heredado todo esto.
—No lo creo.
—Tampoco nosotros, él no presentó ningún documento, a buscado desesperado