Javi se sorprendió ante aquello, se retiró lentamente, no quería que Laura se sintiera mal por aquello.
—Javi, lo siento yo...
—No te preocupes Laura, ¿Te parece si seguimos lo que estábamos? Haremos cómo que nada ha pasado, ¿Estás de acuerdo?
—Sí, lo siento.
En ese momento la enfermera regresó con los folletos.
—Ya puedes ponerte la blusa.
El resto de la consulta prosiguió de manera normal, Laura se sentía muy apenada, sobre todo porque notó que a él no le importo ni un poco el beso.
—Aquí en