Cuando llegaron a la villa, sus hijos ya estaban dormidos.
—No me gusta no estar con ellos a la hora que se duermen, no los veo en todo el día, cuando ceno con ellos o les cuento historias, siento que los compenso un poco.
—Son unos niños muy inteligentes, estoy seguro de que ellos comprenden.
Mientras tanto, Alondra se encontraba en la casa de León, él nunca la invitaba a visitarlo, pero ella siempre lo hacía.
—Alondra, creo que es mejor que vayas a casa con tus padres.
—Me quiero quedar conti