Ana, a pesar de que su madre le había dejado una gran fortuna, se crio de manera sencilla, pues a ella no le daban casi nada, creció obteniendo solo lo necesario.
—¿Qué pasa? Te has quedado callada,
—Recordé que crecí en medio de la opulencia, pero viviendo de manera sencilla.
—Ha sido muy difícil tu vida, espero que ya puedas ser feliz junto a mi primo.
—Hablando de tu primo, ha de estar gruñón, tiene rato que llegó, me llamó un par de veces y envío mensaje otras tantas para pedirme que ya reg