Por la mañana, después de tomar el desayuno, se dirigió hacia la mansión Moreno, al llegar fue recibida por Victoria, quien al ver a Lilian, enseguida, imaginó el motivo de su visita.
—Lilian, qué gusto tan grande el verte.
—Sé muy bien que mi presencia aquí no te es agradable, necesito hablar con Ana, ¿podrías hablarle?
—Es una lástima que vengas de tan lejos a visitarla y ella no se encuentre, quizá si nos hubieras informado sobre tu visita, ella te habría esperado.
—¿Cuándo regresa?
—La verd