La oscuridad los envolvió por completo.
Stephanelle sintió inmediatamente una mano cerrarse alrededor de su brazo.
—No te muevas —murmuró Ben.
Ella permaneció inmóvil.
A su alrededor, sus hermanos ya habían tomado posiciones. En la oscuridad, escuchó varios movimientos rápidos.
Clic.
Luego otro.
Las armas acababan de ser cargadas.
Ben habló con voz firme, perfectamente controlada.
—¿Quién está ahí?
No hubo respuesta.
Nada.
Solo una respiración discreta en algún lugar de la habitación.
Stephanel