5 de diciembre. Mañana.
Breckenridge
Mackenzie Hale
Trago grueso para poder controlarme. La mujer ante mí no se ve como alguien que quiere echarme en cara lo que estuvo a punto de quitarme. Sus palabras me hacen eco en la cabeza y no puedo dejar de mirar entre ella y Killiam.
—Samantha aceptó venir conmigo para explicar todo lo que pasó —explica él, mirándome con una súplica—. Por favor, escúchala. Te prometí que te traería respuestas, una explicación, y esta es mi manera de demostrarte que nun