3 de diciembre. Salida de Breckenridge
Killiam Draven
La tormenta me quita visibilidad de la carretera. Intento avanzar, pero se siente como si por cada metro que recorro, retrocediera dos por culpa del viento, aunque sé que no es así. El motor está trabajando bien y por loco que parezca, ya estoy cerca del aeropuerto. Llegar hasta Denver ha sido un caos en medio de la tormenta.
Aunque debo reconocer que, a pesar de mis quejas, la peor parte la evadí saliendo rápido de las montañas de Breckenri