— ¡Muyyy buenas noches, señores, bienvenidos al gran club Solyanka! —Hibrand se quedó buscando al hombre de la voz, pero parecía una grabación o estaba escondido en algún lugar, porque en el escenario no había nadie.
«Esta es una noche muy especial, porque tendremos carne fresca, ya sabéis a lo que me refiero, nuestro club siempre se ha caracterizado por traer lo mejor de diferentes países —Hibrand lo escuchaba a medias, porque toda su atención estaba en observar el club, ventanas, puertas de