Hibrand llegó a mediodía al aeropuerto Pulkovo dos, estaba lloviendo, hacía un día asqueroso, de esos donde era mejor quedarte en casa con una manta y una bebida caliente. No había traído maleta, solo una bolsa de mano con un par de vaqueros y unas cuantas camisas. No quiso perder tiempo recogiendo maletas. Cuando estaba fuera se quedó mirando para todos lados. El padre de Ivana dijo que lo esperaría, no tenía que buscar mucho, porque al fondo vio una mujer menuda y bajita muy parecida a Ivana,