Edik llegó a la hora acordada y los encontró sentados en la mesa terminando de comer.
— ¡Hola! —Saludó, a lo que Hibrand respondió haciendo las presentaciones.
—Ya hemos comido pero tú siéntete libre de ordenar lo que guste— invitó Hibrand.
—Yo he comido en el avión, pero dentro de dos horas tengo una reunión, a eso he venido a San Petersburgo, hablemos del tema de tu chica y si quiere más tarde me uno a vosotros y echo una mano en lo que pueda.
— ¡Gracias Edik! De verdad, pero el tema es este