DEBBY
—¡Esto es genial!
Sonrío cuando Alan, el chico con el que llevo saliendo en secreto desde hace más de dos semanas, me arrastra hasta la barra del club nocturno que eligió solo porque estaba demasiado aburrido hoy. Es mi día libre, después de haberme tomado unas horas para respirar, mientras América intenta arreglar su vida con su falso marido, Bryce Henderson.
—Tienes que probar este mojito —argumenta, sacándome de mi ensimismamiento.
Desliza un trago delante de mí y lo bebo.
—¿Qué ta