DEBBY
La rabia de mi madre es tan palpable que asfixia; mis ojos arden al ver cada una de las fotos, trayendo recuerdos que dejé enterrados en el pasado. Mi madre lo sabe, ella está aquí, esto es real. Trato de convencerme de que no me estoy volviendo loca, pero el ardor de mi mejilla me regresa de golpe a la realidad.
Levanto la mirada luego de recoger las fotos tiradas en el suelo; no quiero que las vea nadie. De hecho, mi necesidad de quemarlas es grande.
—No puedo creer que te atrevieras a