Andrea:
Ha pasado una semana.
Las cosas en la casa no van lo mejor que digamos. En mis días que tengo libre suelo servirles la comida en el comedor, superviso sus estudios, tal y como me indico Dylan. Y me encargo de decirle a Sammy lo que debe usar hoy. También les indico el horario exacto en el que cada uno de ellos debe meterse a bañar. No sabía que existía un horario fijo para eso.
Los chicos no hablan demasiado conmigo. Todos parecen callados y distraídos. Casi pareciera que siempre estuvi