Después de algunas llamadas, los guardias traen la información que lo cambia todo.
—El vehículo está a nombre de un reportero de una gran cadena —informa el responsable, con semblante serio. —Ya tiene algunas denuncias anteriores por abordajes invasivos con otras figuras públicas.
Visiblemente irritado, Hector respira hondo.
—Muchas gracias por el servicio, pueden retirarse.
Los guardias asienten y se marchan.
—Voy a ponerme en contacto con mi equipo legal ahora mismo —dice, tomando ya el teléf