Mientras el equipo médico llevaba a Ava para la preparación de la cesárea, Hector aprovecha los pocos minutos a solas en el pasillo y envía un mensaje a Mark.
«Van a nacer. Ven al hospital, por favor. Quería tenerte cerca. Confío en ti. Si pasa cualquier cosa, sé que estarás conmigo.»
Sin esperar respuesta, guarda el teléfono, respira hondo y se dirige al vestuario, donde rápidamente se coloca la ropa hospitalaria, gorro y mascarilla. El corazón le late acelerado, pero la certeza de que ese era