Hacía tanto tiempo que Ava no despertaba sintiéndose tan bien, que permaneció unos minutos acostada, simplemente saboreando la ligereza del momento. Hector salió temprano a trabajar, pero antes de eso, dejó un beso suave en su frente y prometió que, a la hora del almuerzo, nadie los molestaría.
Pensar en él la hace sonreír sin darse cuenta. Por más que intente resistirse, ya se siente completamente entregada y eso la asusta, pero también la hace sentirse viva.
El sonido del celular la hace volv