XXXVI. Las horribles pesadillas de Emma
— ¿Por qué está todo tan oscuro? ¿Dónde estoy?
Me cuestiono una vez despierto y ante la escasa incidencia del sonido grito, pero nadie contesta, como acto inminente observó alrededor, pero ni siquiera mi propio ser puedo distinguir ya que la oscuridad que me envuelve es completamente absoluta.
Por el miedo, la desesperación viene a mi queriendo arrancarme lo poco de calma que aun entre mi ser permanecía y agitada empiezo a batallar queriendo deshacerme de este mal.
Intento moverme pues