XXV. Las preguntas de Dominieck
Tras tan eventual e incómodo momento las reacciones violentas surgieron de Emma cosa que eran de esperarse, aunque no iban estas cargadas con intención alguna de dañarme pues más bien parecía que se había alegrado de que todo allá sido un simple juego.
Nuestros movimientos en la estirilla producto de tal gracia hicieron que los alimentos que en las bandejas se encontraban cubiertas fueran movidos, dejando salir de ellas su agradable aroma y las sorpresas por nueva vez surgieron.
La fraganc