XVI. Ubicación el mirador (Dominieck habla de lo sucedido a Emma
Pensé que finalmente aquel horrible día terminaría, añoraba tanto tener paz, mi mente y mi cuerpo lo necesitaban con extremada urgencia.
Estaba listo para irme y regresar a casa, tenía pensado llegar, cenar con un buen y jugoso trozo de carne hecho por las manos de la señora Zoe mi ama de llaves, n no obstante siendo de forma muy probablemente tras la cena terminaría tomando algo de vino, me daría una buena ducha y me iría a la cama.
Aunque no, para nada fue así, de más de una forma aquell