LXVII. Destino rumbo a la primera cita
Escucharlo refutar aquello me hizo sentir algo tonta y me hizo dudar respecto a que, si yo estaba siendo demasiado exigente o no, pues era algo evidente de que últimamente solo me encuentro preocupada por lo que yo quiero y deseo sin importarme mucho los demás.
— Quiero que me entiendas te lo pido Emma y quiero que me creeas, la persona que esta más interesada en que tu tengas libertad soy yo, pero dada las circunstancias no es algo que pueda permitirte, mi deber ahora es protegerte mientras