No tenía idea de cuánto tiempo permaneció dentro de aquella capilla, pero aprovechó para orar y pedirle a Dios un poco de sabiduría y orientación sobre cómo proceder de allí en adelante.
Cuando salió de allí, caminó hacia la sala de observación y se aterrorizó al no encontrar ni a la hija ni a la niñera.
«Ethan se la llevó», pensó desesperadamente.
Buscando información, una enfermera la tranquilizó, diciéndole que la niña había sido llevada a una habitación privada, a pedido del padre.
Al entra