Notando el nerviosismo de Ethan, le pidió que se sentara de nuevo.
— Por favor, cálmate un poco — le pidió.
— ¿Cómo quieres que me calme? — Preguntó indignado. — ¿Ese idiota vino hasta acá para confundirte, y no conforme con eso, te embaraza, y después de que nace tu bebé, se va como si nada hubiera pasado?
Revelaba el motivo de su indignación.
— No es exactamente así — comentó.
— ¿En serio vas a defender a ese canalla?
— No estoy defendiendo a nadie — respondió rápidamente. — Simplemente fue lo