Mientras conducía el auto a toda velocidad por la ciudad, Ethan veía por el retrovisor lo mucho que Sofía estaba llorando. Se sentía culpable.
Después de escuchar todo lo que Charlotte le contó, no podía pensar en otra cosa que no fuera venganza. Sus nervios estaban tan a flor de piel que la única manera que encontró de desahogar su ira fue destrozando toda su oficina.
Pero entonces apareció Sofía y, sin darse cuenta, terminó lastimándola sin que ella tuviera culpa alguna.
Como si el sentimiento