— Creo que no nos veremos hasta el próximo año, entonces. ¡Feliz año nuevo!
Ella le apretó la mano, deseándole lo mismo, y luego salió de allí, apagando su computadora y tomando el ascensor, con una enorme opresión en el pecho.
¿Por qué sentía que ese era el fin de todo?
Al llegar a casa, después de pasar por el supermercado, preparó la cena, pero no pudo llevarse nada a la boca. Su estómago se revolvía cada vez que pensaba en Ethan.
— ¿En qué momento perdí el control?
Se preguntaba, mientras es