67. ¿A quién le creerás?
—¿Dónde está tu esposa, querido? —pregunta la señora Angelina.
Su madre, totalmente descabellada en la felicidad, con lágrimas en los ojos, acaba de soltarlo de su abrazo.
—Vendrá en un par de momentos.
—Gracias a Dios —la señora Angelina lo abraza con fuerza—, gracias a Dios, hijo mío. Estás bien.
Gianluca suaviza la mirada, abrazando a su madre. también es pequeña, llegándole al pecho. Besa su frente.
—Ya, todo está bien —Gianluca expresa en voz baja a su sensible madre—, no llores más.
—Nunc