16 Casualidad.
Jade sabia que sin importar el tiempo que viviera en aquellas tierras, ella jamás comprendería la forma de pensar de sus habitantes.
Luego de que las manitas le agradecieran en su idioma la confianza y afecto que la joven depositaba en ellas, se dispusieron a alistarla, la vistieron de rojo brillante, su vestido tenia algo americano, el corte de este era de estilo sirena, se amoldaba a su cuerpo, aunque no fuera el típico vestido de novia que utilizaría en Chicago y lo comprendía, el blanco en